Visitando el Castillo de Montjuïc, en Barcelona

En realidad, el Castillo de Montjuïc no es un castillo en sí, sino que es una fortaleza militar. Fue propiedad del ejército español hasta que éste la cedió al Ayuntamiento de Barcelona, que la gestiona actualmente, convirtiéndola en un centro turístico y museo.

Esta fortaleza ha sido testigo y ha jugado un papel importante en la historia (principalmente militar) de Barcelona. Por lo tanto, una visita a esta fortaleza es más que necesaria. Además, desde la terraza del castillo se puede disfrutar de una gran vista sobre la ciudad. Si decides hacerlo, sin duda será una experiencia inolvidable.

Qué se puede ver en el Castillo de Montjuïc

Al visitar este castillo se puede ver en todo su esplendor la enorme fortaleza militar que fue en su día, pero también este lugar ofrece un bonito clima de paz y tranquilidad. En muy raras ocasiones hay aglomeración de turistas, y una vez pasado el acceso de entrada, se puede disfrutar de un ambiente muy calmo y relajado, ideal para caminar y disfrutar de la vista. Anteriormente el castillo era una atracción gratuita pero actualmente ya no lo es y hay que pagar un pequeño ticket. Pero si no se quiere gastar, aun así, se puede ir y admirarlo desde fuera.

Jardines del Castillo de Montjuic
Fortaleza de Montjuic – Vista interior de la ciudadela

Su origen

Se conoce por documentación histórica del año 1073, que en la cima de esta montaña había un faro, cuya torre estaba habitada por un vigilante que alertaba a los habitantes de la ciudad de la llegada de naves hostiles en la costa o de algún conflicto bélico. Al inicio de la guerra de los segadores (1640) se ordenó amurallar el faro con un fortín, lo que representó el inicio de la militarización de la montaña y su importancia como atalaya defensiva. Posteriormente, en el contexto de la guerra de los 9 años (1689) los ejércitos español y francés se enfrentaron en los aledaños de la ciudad de Barcelona y el fortín se amplió para convertirse en una fortaleza que cubriría toda la explanada de la cima. En la época franquista esta fortaleza fue utilizada para albergar a prisioneros políticos, muchos de los cuales serían fusilados dentro de estos muros.

Exterior del castillo

Algunas de las armas del castillo también están fuera de la fortaleza, en su ubicación original, y son ideales para tomar muy buenas fotos. Las vistas desde el exterior, del mar y la ciudad también son excelentes. Se puede caminar y tomar hermosas fotos de todo tipo de rincones. ¡No hay razones para no subir a la montaña de Montjuïc!

Desde el exterior, el castillo de Montjuïc tiene un aspecto asombroso, como una verdadera fortaleza medieval. Se erige en la cima de la montaña y mira hacia la ciudad y el mar. Alrededor del castillo hay un foso, ahora cubierto de hierba y flores, en donde se pueden ver varios cañones; un anticipo de lo que se encontrará dentro del castillo. También hay un puente basculante que conduce hasta la entrada principal.

Interior del Castillo de Montjuïc

Una vez dentro, se atraviesan las murallas y bastiones, y se pasa por las grandes máquinas de defensa y el patio, y en el último piso se encuentran las antiguas torres de vigilancia. De esta manera casi sin querer, uno puede sumergirse en la historia militar y oscura de este lugar, ya que fue en su época un enclave bastante notorio. Al principio funcionó como defensa de Barcelona contra sus enemigos, pero luego se convirtió en un símbolo de represión y crueldad, en parte debido a las torturas y ejecuciones extrajudiciales que se llevaron a cabo aquí, y a las bombas que se lanzaron a la ciudad desde este sitio; nada menos que 86 cañones estaban parapetados aquí.

Plaza central de Castillo de Montjuic
Plaza central del Castillo de Montjuïc. Barcelona

Una de las ventajas de esta visita es poder disfrutar del hermoso panorama que ofrece el último piso del castillo. Aquí uno puede sentarse tranquilamente durante horas y admirar de la vista panorámica, que se abarca desde la ciudad hasta el Mar Mediterráneo. No en vano este era un lugar estratégico de gran importancia militar. Varias joyas como la catedral, la iglesia de Santa María del Mar y la Sagrada Familia son claramente visibles desde la terraza del tejado.

Aunque el Museo Militar ya no existe en el castillo, una visita a esta fortaleza sigue valiendo la pena. Una parte del antiguo cuartel está ahora dedicada a una exposición sobre Barcelona después de la Guerra Civil. Gracias a las muchas fotos e imágenes de vídeo, cualquier visitante puede imaginarse y hacerse una idea de cómo la vida en la ciudad cambió después de la guerra y bajo el estricto régimen de Franco.

Conclusión

Sin duda Montjuïc es parte de la historia de la ciudad. Merece la pena ser visitado no solo por su legado histórico, sino también por sus hermosas e impresionantes vistas.

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