La Plaza Real de Barcelona; lo que debes ver y saber

La plaza Real de la ciudad de Barcelona (Plaça Reial en catalán) es una plaza pública que colinda con La Rambla y está situada en el Barrio Gótico de la Ciudad. Fue obra del arquitecto Daniel Molina. Es una de las pocas plazas cerradas de todo Barcelona.

Plaza real de Barcelona. Vista panoramica.
Plaza Real de Barcelona. Vista panorámica desde altura.

Orígenes de la Plaza Real

La Plaza Real nació como consecuencia de la famosa “desamortización eclesiástica de Mendizábal”, que fue una serie de expropiaciones de bienes y tierras de la iglesia católica que llevaron a cabo los liberales en el siglo XIX.  Este espacio tenía como referencia a la Plaza Mayor de Madrid. Se cuenta que, en la edad media, en esta plaza existía el único burdel de la ciudad donde se podía ejercer la prostitución legalmente. Posteriormente se instaló en este lugar el convento capuchino de Santa Madrona, que a lo largo del tiempo fue destruido y reconstruido varias veces hasta que en 1835 con la “desamortización”, el complejo monacal fue desmantelado. Se edificó entonces el Teatre Nou y unas impresionantes galerías vidriadas.

La expresión “Casa de Barrets”

En 1855 un comerciante inaugura en la Plaza Real, una falsa tienda de sombreros, que era en realidad un burdel clandestino. Este curioso local pasaría a formar parte de la historia y del léxico de la ciudad. Esta era una tienda con unas instalaciones de lujo donde el cliente entraba y elegía un sombrero; si elegía el de mayor precio significaba que el tímido cliente buscaba un “servicio especial”, e inmediatamente se lo conducía a la trastienda. De este local nació la expresión catalana “casa de barrets” para nombrar a los burdeles.

Inicio de las obras de la Plaza Real

Las obras de la plaza se iniciaron en 1848 y se concluyeron en 1859. Se realizaron casi en su mayoría con las piedras tomadas de las canteras de Montjuic. Inicialmente se planificó erigir una estatua de Fernando VII en el centro de la plaza, pero la idea no gustó, así que finalmente, en 1926, se optó por colocar una fuente con una escultura de hierro colado de las Tres Gracias, que fue trasladada de desde su ubicación original.

En 1879 se plantaron las palmeras y se fijaron las farolas a gas. Estas últimas fueron obra de un jovencísimo Gaudí, que para aquel entonces tenía 26 años. Esta plaza se convirtió en el pulmón verde de la ciudad vieja, y en el epicentro residencial de las familias pudientes de la época, edificándose a su alrededor altas casas señoriales con fachadas y techos de yeso. La zona se pobló de cafés y restaurantes, como el Café Paris, que trajo a Barcelona por primera vez el hielo artificial, o el famoso Café Suizo.

El Café Suizo, un símbolo de su época

Foto historica del Cafe Suizo en Barcelona
Fachada del Café Suizo, desde las Ramblas de Barcelona. Año 1930.

Este establecimiento en su época tenía dos entradas; la principal que daba hacia Las Ramblas, y otra entrada posterior que daba hacia la Plaza Real. Se dice que los señores de la época utilizaban la entrada de Las Ramblas para entrar al café con sus esposas, y utilizaban la entrada de la Plaza Real para entrar al café con sus “queridas”. Este café fue el epicentro de las mas grandes tertulias de los intelectuales de la época. Albergó también la entrega de los premios Nadal desde 1945 hasta el cierre definitivo del restaurante en 1949.

La Plaza Real, un mudo testigo de la historia de Barcelona

  • Los últimos años del siglo XIX fueron duros para la ciudad debido a la crisis y las revueltas obreras. En 1892 una bomba anarquista puesta en una jardinera donde habitualmente se reunía personal de la policía de la ciudad, explotó en una Plaza Real repleta de gente matando a varias personas.
  • La Plaza Real fue la puerta de entrada a la ciudad de productos como el bacalao, las primeras monas de pascua, y de servicios como el primer “self service” que vieron los barceloneses. También estuvo en la plaza Real la sede del periódico republicano El Diluvio.

El Café Glaciar

En 1929 se traslada a la Plaza Real el Café Restaurante Glaciar. Los espectadores del Teatro Liceo venían aquí a cenar después de las funciones. Este establecimiento cobró notoriedad y posicionó su nombre en la sociedad barcelonesa de aquella época por que fue uno de los primeros en vender helados. Este establecimiento actualmente sigue funcionando y sus gerentes trabajan duramente para restituir el ambiente que hizo tan popular a este local.

El declive de la Plaza Real

Posteriormente esta zona fue perdiendo fuelle e interés de las clases más acomodadas, por el clima enrarecido y la mala fama que habían aparejado el trapicheo y la venta de drogas con la que se relacionaba a la zona, aunque esta actividad había estado presente en la Plaza desde la década de 1930 y este hábito había sido practicado por las clases sociales más altas. Se cuenta que muchos cafés de la Plaza agujereaban sus cucharillas para evitar que se las utilizara para el preparado de la heroína.

El resurgimiento de la Plaza Real y los marines americanos

Desde 1951 hasta 1987 los marines de la Sexta Flota Americana acamparon a sus anchas en la parte baja de Barcelona; puede decirse que fueron los primeros cruceristas que llegaron hasta aquí por mar. Estos marines dinamizaron las ramblas y llenaron de billetes a esta parte de la ciudad. Trajeron consigo la Coca Cola, los pantalones tejanos, las chocolatinas y un nuevo ritmo musical: el Jazz.

Sus restaurantes preferidos para comer y beber estaban en la Plaza Real. Fueron estos cafés y restaurantes, los primeros de Barcelona que fijaron sus sillas y mesas al suelo para evitar que los americanos las utilizaran como armas arrojadizas en sus frecuentes peleas. Todo acabó en 1987 tras un trágico accidente en el puerto cuando una nave transbordadora americana chocó con un buque de carga muriendo en el siniestro 49 marines; a partir de ese entonces la Sexta Flota ya no volvió más.

A partir de la mitad del siglo XX esta Plaza junto con las ramblas, se llenaron de locales icónicos donde se podía disfrutar de las nuevas corrientes musicales tan influyentes y convirtió a esta zona indudablemente en una especia de oasis de libertad. Entre 1982 y 1984 la Plaza Real fue remodelada con lo que se eliminó la circulación de vehículos y se plantaron nuevas palmeras.

La Plaza Real en la actualidad

Plaza Real de Barcelona. Fuente de las Tres Gracias
Plaza Real de Barcelona. Vista panorámica de la plaza y la fuente de Las Tres Gracias

Actualmente la Plaza Real no solo es un símbolo y un testigo de la historia de la ciudad sino también un espacio muy cercano y confortable donde se puede disfrutar de su numerosa oferta gastronómica, la gran variedad de sus tiendas y también de su bulliciosa vida nocturna. Si no has estado aún en esta plaza, no dejes de visitarla.

Si quieres saber más acerca de otros lugares para visitar en Barcelona, haz click en este enlace.

2 Replies to “La Plaza Real de Barcelona; lo que debes ver y saber”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *