El templo del Monte Tibidabo, en Barcelona

Si hablamos del templo del Monte Tibidabo, no solamente debemos reconocer su importancia artística y religiosa; sino también la significación de su emplazamiento, ya que está situada en el punto más alto de la ciudad.

Barcelona se extiende por un amplio llano limitado por la desembocadura de los ríos Bessos y Llobregat. La ciudad por el lado opuesto del mar se encarama en suaves ondulaciones por la sierra de Collserola, y coronando esta sierra, se encuentra el monte Tibidabo.

Cómo llegar al Templo del Tibidabo

Para acceder al templo del Tibidabo se puede hacer por carretera, no sin antes toparse con el Gran Hotel La Florida, inaugurado en 1924 y que significó la realización del sueño del Doctor Andreu que quería construir el mejor hotel de Barcelona levantando un edificio emblemático y uno de los hoteles más prestigiosos de España.

Otra opción para acceder al templo es el funicular. Inaugurado en 1901, fue el primero de España y es un verdadero mirador móvil, que permite disfrutar de cambiantes vistas de la ciudad según se va ganando altura.

La Torre de Comunicaciones, en el monte Tibidabo

Edificio Torre de Comunicaciones, en el monte Tibidabo.
Torre de comunicaciones. Monte Tibidabo.

Batiendo el récord de altura al Cristo del Tibidabo se alza como una gigantesca banderilla la famosa Torre de Comunicaciones, inaugurada en junio de 1992. Esta obra de ingeniería de 288 metros de altura ofrece vistas panorámicas de la ciudad desde su mirador situado en la décima planta.

Historia del Templo del Monte Tibidabo

En 1886 visitó Barcelona el sacerdote fundador de la Congragación Salesiana, San Juan Bosco. Con motivo de esta visita se llega al acuerdo de ceder la propiedad del monte, y levantar un santuario en su cumbre en homenaje el Sagrado Corazón de Jesús.

En 1902 se colocó la primera piedra de la obra, la cual avanzó en medio de una gran penuria económica de aquella época, por lo que las obras fueron interrumpidas en varias ocasiones, hasta que finalmente fueron acabadas en 1961.

Origen del nombre Tibidabo

El nombre de Tibidabo es la unión de las palabras “tibi” y “dabo” (te daré en latín), ya que la cima de este monte era comparada por los monjes de San Geroni, con la cima del monte donde Satanás había tentado a Jesús:

“…et dixit illi haec tibi omnia dabo si cadens adoraveris me”— “…y le dijo: Todo esto te daré si te postras y me adoras” (Mateo 4:9).

Elementos del Templo del Monte Tibidabo

Fachada

Fachada del templo del monte Tibidabo.
Templo del Tibidabo – Fachada principal.

La fachada del conjunto está formada por arcos tallados con motivos de hojas y flores, sostenidas por columnas ricas en estos elementos, y en su centro se puede observar la Virgen de la Merced.

La cripta

En la cripta lo primero que se destaca es el altar mayor, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, y el expositor, en forma de cruz, es una de sus piezas más valiosos. Una de las obras más artísticas de la cripta una imagen representando al Santo Cristo, tallado en madera de ciprés y que posee una expresión profundamente conmovedora. Rodean todo el interior de la cripta una franja continuada esculpida en alabastro policromado representando el Vía Crucis.

Cupula de la Cripta del Monte Tibidabo
Bóveda del techo de la Cripta del Monte Tibidabo.

En el ábside de la cripta se destacan cuatro altares laterales: San Antonio, sobre un fondo de Padua, con el puente sobre el rio Brenta. María Auxiliadora y de fondo la batalla de Lepanto. San Jose, con el fondo representando la nave de la iglesia embestida por una tempestad. Nuestra señora de Monserrat, y de fondo representada la montaña de Monserrat.

La luz natural llega a la cripta a través de varias vidrieras situadas alrededor de la entrada. La cripta se construyo entre 1903 y 1911, de estilo neobizantino, combinando elementos neogóticos y clasicistas, y una decoración cercana al modernismo.

La ermita

Rodeando la cripta, por una doble escalinata se puede subir a la basílica donde se puede apreciar la ermita; una construcción de líneas góticas que está adosada al templo superior. Esta ermita fue una de las primeras construcciones ya que su inicio data de 1886, poco después de la visita de San Juan Bosco.

La basílica

La fachada de la basílica tiene tres puertas que dan acceso al interior, con la estatua de San Juan Bosco y un balcón central con seis finas columnas. Flanquea cada uno de los ángulos del templo, una torre de forma cuadrada. El interior está dividido en tres naves, con ábsides semicirculares, cada uno de ellos con vidrieras y rosetones en las fachadas.

Al igual que en la cripta, una de las imágenes más notorias de este recinto es un Santo Cristo, situado sobre el sagrario, cuyo cuerpo de 52 centímetros es de una sola pieza de marfil del siglo XVII. Esta basílica posee un imponente órgano, que fue inaugurado en 1954.

Se destacan también en esta capilla las numerosas vidrieras y ventanales, todos compuestos con imágenes de la vida de la virgen María y Jesús.

La estatua del Cristo del Tibidabo

El gran Cristo del Monte Tibidabo.
El Cristo del Monte Tibidabo, con sus 7 metros de altura, se alza a 512 metros sobre el nivel del mar.

Desde la basílica se puede subir, por ascensor o por las escaleras, hasta llegar a los pies de la imagen del Cristo del Tibidabo. Esta estatua tiene 7 metros de altura y pesa casi cinco toneladas y se encuentra a 580 metros sobre el nivel del mar. Sobre esta impresionante balconada uno puede disfrutar de unas vistas panorámicas sensacionales sobre toda la ciudad de Barcelona, de hasta 70 kilómetros de distancia en días despejados.

Otras atracciones del Monte Tibidabo

El parque de atracciones Tibidabo inaugurado en 1899 es uno de los mas antiguos de España y de Europa. Aun siguen en funcionamiento algunas de las antiguas atracciones como la gran noria, por ejemplo

En la plaza, y frente al parque de atracciones se encuentra en veterano y remodelado restaurante Masia Tibidabo donde se puede comer un bocadillo, tomarse un refresco o comer apaciblemente rodeado de inmejorables vistas.

Conclusión

Sin duda, el ascenso y la visita a esta imponente construcción merece la pena. No solo por las tremendas vistas que ofrece sino por que podrás conocer más acerca de uno de los monumentos más icónicos y representativos de Barcelona. No dejes de visitarlo.

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